Hay quien ve la luz al final de su tunel y construye un nuevo tunel, para no ver. Se queda en lo oscuro y se consume, lamentando lo que nunca llegó a ser. Yo no fui el mejor ejemplo y te lo admito. Fácil es juzgar la noche, al otro día. Pero fui sincero y eso si lo grito, que yo nunca he hipotecado el alma mia. Si yo he vivido parado, bueno, que me entierren parado. ¡Si pagué el precio que paga, el que no vive arrodillado!
Las desgracias hacen fuerte al sentimiento, si asimila cada golpe que ha aguantado. La memoria se convierte en un sustento, celebrando cada rio que se ha cruzado. Me pregunto ¿Como puede sentirse vivo el que existe para culpar a los demás? Que calle y salga del camino, y que deje al resto del mundo caminar. Ahí nomás te dejo mi sonrisa, sumo y resto en carne propia, de mi conciencia abrazado. Parado, en agua de luna mojado. He de morir parado.
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