
Soy
feliz y sin un puto pero. Basta de complicaciones. Estoy optimista, alegre y me siento bien, hasta cuando estoy malhumorada. Voy a tratar de dejar de lado todo lo demás y sentarme a pensar un poquito en mi, que hace rato no lo hago. Y aunque ya no tenga
mi hermosa libertad, mi caradura paja, todo ese cariño por todos los hombres, el que tengo por uno solo, los superó a todos. Si, me contradigo: Con un flaco que de verdad quieras, te alcanza para ser feliz, y me vuelvo a contradecir: no es fácil estar bien sin él.